Saturday, January 12, 2008

San Pio

Dos

Pensar-te
entre las nubes
desapareciendo infinita
y sin retorno.

Tener-te
con mis palabras
en la hoja,
para robarme tu alma
en un verso,
para verte indispensable
y hermosa.



Prófugos

Yo no necesito excusas,
porque soy el dueño
de la mentira en tus ojos.
Porque tus brazos
se entregan rameras
a los tentáculos de otro.
Porque soy el cómplice
de tus labios ajenos.


Porque tengo tu desprecio
por esto, nena,
yo no necesito excusas.

Domingo.


Siempre,
a causa del eterno retorno
y a pesar de mis alegrías,
siempre
regreso a las tarde de domingo.

Pensamientos inconclusos III (ocho de enero)

I


Trato de encontrar

Entre mis versos
a tu cuerpo.


II (Barricada)

Y este país se va a la mierda
y tú y yo,
putitos en esta mesa,
que se nos va la madre
en cada copa
que nos bebemos.


Y tú y yo,
putitos en esta mesa,
infamemente inútiles,
riéndonos a carcajadas
de la estupidez de nuestras vidas.

Y yo, putito en esta mesa
que me pierdo impávido
en lo denso de tu iris,
que me embriago loco
con el néctar de tu belleza.


III

Dime, por favor dime
yo también.


IIII

Tengo una honorable desgracia,
siempre aguarda silenciosa a tu ausencia,
para acompañarme entonces en mi soledad
y atormentarme
con las delicias de tu recuerdo.



IIII (nudo)

Una mano que se entrega,
ajena y amable;
algo de emoción
y la expectativa agobiante
de tu mano que ya viene.

Wednesday, January 02, 2008

Pensamientos Inconclusos II (tres de enero)

I

Tu recuerdo
es el alcohol en el vaso,
un gas perturbador
cual mezcal psicotrópico.

II

Cuando tenga alas
voy a devorarme los renglones
para alcanzarte con mis letras.

Cuando mi locura sea mas que retórica
voy a alargar mi alma
para encontrar la tuya entre el cosmos

voy a acaparar el espacio
para atraparte con mi tiempo
y obligarte
a que vueles conmigo,
y así perdernos
en la oscuridad del universo.


III

Tengo:

  • El silencio rotundo de la soledad.
  • Las alegrías matutinas.
  • Las nostalgias domingueras.
  • La noche vagabunda.
  • La resaca de tu desprecio.

Y tengo, ante todo tengo:

  • La tristeza inmutable de mi esencia
    eterna como los astros de la noche,
    infinita como los números en mi cabeza.

IIII

Este léxico paupérrimo
me hace parecer
irremediablemente inepto.
Pero a fin de cuentas,
es mi sinceridad
lo que te conmueve.


V (Mariana)

Me comprometo
a escribir tu sonrisa,
porque desquebraja mi tristeza
y atraviesa la sala
tan solo para golpearme.
Porque el sol no podría
despertar la primavera
como ella lo hace.
Y porque perdura en mí
como el susurro
en el viento montaraz.


VI
No tengo tiempo
para sonreír ante tu estupidez.


VII
Uno
es el número oficial
de la desdicha.

Pensamientos inconclusos I (dos de enero)

I

Lo importante no son las palabras
sino aquel silencio anhelante entre ellas,
mi deseo de tu voz
que se olvida en tus labios apaciguados.

Lo esencial no eres tu
sino esa ausencia de mi,
desesperante entre cada una de tus pausas
irrepetible en tu belleza indiferente.


II

Es mi demencia:
tus brazos que no son míos.


III

Porque no soy Whitman
no celebro nada:

Tu ignorancia me hiere
y mi ilusión me engaña;
las alegrías son efímeras,
no soy nada que no sea miseria.