Creo verte,
luciérnaga, candil de mis noches.
Con tu sonrisa irreverente
y tus ojos bienhechores.
Creo verte,
mujer afable,
en tu vuelo de mariposa
grácil y necio
como tus besos etéreos,
que vienen y van
en la indecisión de mis labios.
Monday, February 25, 2008
Pasos insurgentes
La montaña se mueve,
bulle en su propia pasión
vomitando tristeza,
que es la amarga agonía
de quienes mueren en su vientre.
Se oye a lo lejos
el semblante de la muerte,c
omo eco inconfundiblede la miseria;
es el paso austero,la desdicha fúnebre.
Tu grito inútil
trae tus manos ampolladas,
trae la injusticia de la vida,
es revolución
la mano armada,
la reivindicación inalcanzable,
es tu desespero y el mió
tus tardes de jornalero
y la noche fría y dura.
La montaña se mueve
y puedo oírte a lo lejos llorar.
bulle en su propia pasión
vomitando tristeza,
que es la amarga agonía
de quienes mueren en su vientre.
Se oye a lo lejos
el semblante de la muerte,c
omo eco inconfundiblede la miseria;
es el paso austero,la desdicha fúnebre.
Tu grito inútil
trae tus manos ampolladas,
trae la injusticia de la vida,
es revolución
la mano armada,
la reivindicación inalcanzable,
es tu desespero y el mió
tus tardes de jornalero
y la noche fría y dura.
La montaña se mueve
y puedo oírte a lo lejos llorar.
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