Monday, June 02, 2008

Algo flota en la laguna

a veces uno mira,
se ríe y se sobresalta, uno espera.
y el amor tras el espejo,
verlo, verte.
Y uno espera, esperanza,
con los ojos en tu cuerpo,
en la sala y el espejo, siempre,
como una ventana
que no se abre.
Y el amor, el reflejo, en el agua
a mi lado, sin tocarme,
un espectro, la esperanza...
miro y miras y saltamos,
levitamos diáfanos.
Sin querer ni querernos,
Sin querer ni querernos,
en el silencio del prisma
que multiplica tus colores (difusa)
y revela lo lejos de tus manos

Clase de física en alemán No. 1 ( diatriba a los inteligentes)

Nacieron dormidos
aburridos, muertos.
Tienen los ojos agrios
y la sonrisa seca;
autómatas del primer mundo.

Se sentaron para siempre
cómodos, sintéticos.
Aprendieron a contar,
a sumar, multiplicar y dividir.
Succionaron libros y reseñas.
Maquinas, maquinas, maquinas;
autómatas del primer mundo.

Superiores racionales,
como libros viejos,
amarillos y desérticos.
Con sus millones de Euros
y sus cinco semanas de vacaciones.
Se oxidaron de lo lentos
amargos, salados, estúpidos...

Son los autómatas del primer mundo,
con su sabiduría inerte;
Pragmáticos, monotemáticos.
Con sus soluciones claras
sin opciones, riesgos ni ecuaciones,
sin la inocencia tropical
(grosera, inútil, sudada y alegre)

de los simios danzantes

del tercer mundo.