Nacieron dormidos
aburridos, muertos.
Tienen los ojos agrios
y la sonrisa seca;
autómatas del primer mundo.
Se sentaron para siempre
cómodos, sintéticos.
Aprendieron a contar,
a sumar, multiplicar y dividir.
Succionaron libros y reseñas.
Maquinas, maquinas, maquinas;
autómatas del primer mundo.
Superiores racionales,
como libros viejos,
amarillos y desérticos.
Con sus millones de Euros
y sus cinco semanas de vacaciones.
Se oxidaron de lo lentos
amargos, salados, estúpidos...
Son los autómatas del primer mundo,
con su sabiduría inerte;
Pragmáticos, monotemáticos.
Con sus soluciones claras
sin opciones, riesgos ni ecuaciones,
sin la inocencia tropical
(grosera, inútil, sudada y alegre)
de los simios danzantes
del tercer mundo.
4 comments:
jajajajaaj que chimba este ajajajaj
papa
MUY chevere.
Sólo pasaba
wow, mucho tiempo sin pasar por aqui..supongo que esto es otro grito desesperado, de su soledad y la indulgencia de una clase que muy poco llegando a nada debio importarle. Creo que cuando estamos a mas de 800 millas de camino a casa empieza a darnos esa nostalgia que reflejan sus palabras.
Es triste saber que algun dia vas a extrañar aquello que siempre odiaste, pero es mas triste aún saber que no vas a estar allí para lamentarlo.
saludos
Se me había olvidado que todavía escribe un poco con la izquierda.
Qué chimba esto.
(Hay gente que no pone nombre... como si estuviéramos botando :S )
Moro.
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