Cuando ya no pueda caminar
y descanse impávido en mi vejez.
Cuando tenga las manos oxidadas,
erosionadas por el viento de los años.
Voy a acordarme de estas madrugadas,
de todas la palabras que se dijeron
y se quedaron indelebles en mi memoria.
Volverán todos los sueños sin almohada,
aquellas graciosas aventuras ingenuas
que prometimos hacer en el desvelo de la noche.
Cuando ya no me quede sino tu imagen
prometo acordarme de tus palabras,
que son eternas e irrepetibles.
Y prometo y me comprometo
a reírme contigo como compañía,
para celebrar nuestra existencia,
que es baldía
pero que se ocupa alegremente
de tu sabiduría amable.
4 comments:
escribes con tanta facilidad que nos haces pensar de donde salen tantas cosas bonitas. solo podria algo tan lindo estar escrito por alguien como tu :)
yo también amanecí...
saludos dom.
Es sencillo y chèvere... me gusta màs que el siguiente. No sè por què, pero lo siento màs libre.
Una cosa, ¿Baldìa en què sentido?
es triste como esperamos a la vejez para hacer y sentir todas las cosas tan hermosas que ignoramos ahora.
*nati
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